De Austen a Rushdie: 6 novelistas ingleses que se apropiaron de Don Quijote

Posted on mayo 8, 2016

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En este IV centenario de la muerte de Miguel de Cervantes no queda duda de su influencia en la literatura mundial, y se puede sostener que ese impacto internacional empezó en Inglaterra.

Un poco más que un año después de la publicación de la primera parte de Don Quijote de La Mancha en 1605, Thomas Shelton ya la había traducido al inglés: nacía así la primera traducción de la obra en el mundo. No puedo dar fe de la calidad de su trabajo porque Shelton tardó solo 40 días en hacerlo, pero el impacto fue casi inmediato. En 1612, Francis Beaumont escribió la primera imitación de Don Quijote en la lengua inglesa, y pronto siguieron su ejemplo novelistas ingleses como Henry Fielding, Tobias Smollett y Charlotte Lennox.

Con la irreverencia típica de mis compatriotas a lo largo de los siglos se han convertido el Viejo Hidalgo en un sacerdote de parroquia, un hombre de negocios jubilado, una chica adolescente y hasta un símbolo de la unificación del oriente con el occidente. Aquí quiero resaltar la inspiración –y en ciertos casos– la perversión de Don Quijote en 6 clásicos de la literatura inglesa desde el siglo XIX hasta nuestros días.

La abadía de Northanger

northanger20abbeyHay un grado de quijotismo en varios de los personajes de Jane Austen (1775-1817), pero su primera novela Northanger Abbey es sin duda la más quijotesca. Austen no sólo se sirve de la fórmula quijotesca para parodiar el romance gótico inglés; como otras escritoras inglesas del siglo XVIII, intercambia el protagonismo del Viejo Hidalgo por la de una joven mujer.

De adolescente, Catherine Morland es una ávida lectora de ficciones góticas, y sueña con tener el mismo tipo de aventuras emocionantes y peligrosas que experimentan las protagonistas de esas novelas. Cuando se le invita a una finca remota –La Abadía de Northanger–, comienza a entender e interpretar todo en términos de sus modelos literarios. Mientras trata de descubrir los terribles secretos que imagina que se ocultan en la vieja casa de campo, malinterpreta constantemente lo que ve y distorsiona la realidad. La forma satírica en que complica su propia vida y las ajenas mediante la interpretación de eventos ordinarios como si fueran aventuras extraordinarias recuerda mucho a la premisa quijotesca.

Los papeles póstumos del Club Pickwick

Pickwick y WellerComo he escrito en otro post, Charles Dickens (1812-1870) leyó Don Quijote de niño. La influencia formativa de Cervantes en su obra es evidente en sus dos primeras novelas: The Postumous Papers of the Pickwick Club y Oliver Twist. De estas obras, la primera representa el intento más obvio del siglo XIX de adaptar la obra maestra de Cervantes a un contexto contemporáneo británico.

Samuel Pickwick es un hombre de negocios jubilado con más interés en la ciencia que la tradición caballeresca y cortés. Sin embargo, es un personaje amable, cordial y optimista, y como Don Quijote, alguien ya mayor que se embarca en una aventura. Ambos protagonistas son intérpretes ingenuos del mundo que les rodea, lo que les hace los objetos de burlas y bromas. Pickwick pronto adquiere un compañero práctico y leal llamado Sam Weller, que, como Sancho Panza, a menudo muestra más sentido común que su amo.

Físicamente son opuestos, al igual que en la obra de Cervantes, aunque en el caso de Pickwick el criado es delgado y su amo gordo. De hecho, los paralelos son tan numerosos que incluso el primer biógrafo de Dickens, John Forster, sentenció “Sam Weller y Señor Pickwick son el Sancho Panza y Don Quijote de Londres”.

El molino del Floss

the-mill-on-the-flossA diferencia de Dickens, George Eliot (pseudónimo de Mary Ann Evans, 1819-1890) no sólo leyó Don Quijote en español, sino que también visitó España entre 1886 y 1887. A pesar de que su obra maestra Middlemarch está replete personajes quijotescos, es Mill on the Floss la que mejor capta el personaje quijotesco de la autora. Con su imaginación y su pasión por los libros y las fantasías, la protagonista, Maggie Tulliver, es otro Quijote femenino.

Como Don Quijote, Maggie a menudo contrasta la literatura con la vida. Cuando se escapa con unos gitanos para convertirse en su reina, se da cuenta de que hay poca semejanza entre su fantasía romántica de la vida gitana y la realidad. Más tarde, su lectura de La Imitación de Cristo de Tomás de Kempis desencadena una segunda fase quijotesca en su vida. Y esta vez, se esfuerza para remodelarse en la imitación de figuras ejemplares morales en vez de románticas.

Para una exploración más profunda de la influencia de Don Quijote en la obra de Eliot y Austen, recomiendo La heroína quijotesca en la novela inglesa del siglo XIX de Pedro Javier Pardo.

Monseñor Quijote

Monsignor Quixote de Graham GreeneMonsignor Quixote, de Graham Greene (1904-1991) es la culminación de su largo interés por lo español y, particularmente, por la filosofía y la escritura de Miguel de Unamuno, cuyo concepto romántico y santificado de Don Quijote impregna el libro.

La novela transcurre en la España posfranquista, donde el protagonista es un cura de un pueblo de La Mancha que dice ser descendiente directo de Don Quijote. Cuando el Padre Quijote se encuentra promovido al cargo de obispo con el título de Monseñor, se embarca en un viaje a Madrid en compañía de Enrique Zancas, el exalcalde marxista del pueblo. En una serie de paralelismos desenfadados con la obra de Cervantes, el pueblo se llama Toboso, el Monseñor apoda el exalcalde, Sancho, y los dos viajan en su viejo Seat 600 bautizado Rocinante. A lo largo de varias aventuras que imitan las de Don Quijote, el sacerdote –a veces inseguro en su fe– y su amigo ateo –a veces creyente– consumen grandes cantidades de vino y disfrutan de largas conversaciones sobre la teología y la teoría política.

Como opina Isabel Castells, puede ser que Monsignor Quixote represente una manipulación tendenciosa de la obra de Cervantes, pero, por lo menos para los aficionados de Greene, el resultado es entretenido.

La mujer del teniente francés

The French Lieutentants Woman - John fowlesAparte de la novela de Greene, la influencia de Don Quijote sobre los novelistas ingleses a finales del siglo XX ha tendido a ser algo menos evidente, pero tal vez más profunda. Es un buen ejemplo The French Lieutenant’s Woman de John Fowles (1926-2005), que cuestiona los supuestos de la literatura gótica y romántica del siglo XIX.

La novela explora la tensa relación de un naturalista aficionado, Charles Smithson,  con Sarah Woodruff, una antigua institutriz y mujer independiente de quien se enamora.

La heroína es en gran medida una soñadora quijotesca en la línea de Catherine Morland, mientras que su amante Charles es más prosaica y realista. Sin embargo, como observa Howard Mancing, lo que más recuerda a Cervantes es la calidad meta ficcional y autorreferencial de la narración. Por ejemplo, Fowles como narrador acompaña a Charles durante un viaje en tren, ofrece múltiples finales del relato y con frecuencia reflexiona sobre la naturaleza de la novela. El comienzo del capítulo 13 es prototípica:

“No lo sé. Esta historia que estoy contando es imaginación. Estos personajes que he creado nunca existieron fuera de mi propia mente. Si, hasta ahora, fingí conocer la mente y los pensamientos más íntimos de mis personajes, es porque estoy escribiendo según una convención aceptada universalmente en el momento de mi historia: que el novelista se encuentra junto a Dios. Puede que no sepa todo, sin embargo, se esfuerza en fingir que sí.”

En un ensayo sobre su novela, Fowles resume su intención así: “Si quieres ser fiel a la vida, empieza a mentir sobre ella.”

El último suspiro del moro

The moors last sigh - Salman RushdieEn 1989, El escritor anglo-indio Salman Rushdie (Bombay, 1947) se convirtió en una causa célebre cuando una fatwa fue emitida contra él después de la publicación de Los versos satánicos. Se puede ver su novela posterior, The Moor’s Last Sigh, como una respuesta claramente quijotesca a esa intolerancia y violencia religiosa.

A primera vista, la novela es una larga y compleja saga familiar ambientada en el contexto del comercio de especias en la India, pero, como señala Paul A Cantor, la época morisca en España y los temas cervantinos impregnan toda la obra.

Por ejemplo, eventualmente, queda claro que el narrador y personaje central Moraes Zogoiby ha compuesto la mayor parte de la historia durante su encarcelación en una maqueta de la Alhambra construida en un remoto pueblo español llamado Benengeli. El nombre del pueblo, por supuesto, hace alusión al ficticio narrador árabe de Don Quijote, y este no es el único paralelismo con la obra de Cervantes.

Con frecuencia, la novela de Rushdie pone su propia veracidad en tela de juicio. Comenta sobre la relación entre realidad y ficción, de tal forma que nos recuerda que la narración está en el corazón de la vida.

Algunos ensayistas han sugerido que The Moor’s Last Sigh es la última gran novela quijotesca del siglo XX. Cierto o no, la admiración de Salman Rushdie por Cervantes es innegable, como dejó claro en el IV centenario de la publicación de Don Quijote en 2005:

“Una de las razones para celebrar esta novela es que representa la gran obra unificadora entre las literaturas de Oriente y Occidente: Es la novela en que se vertían las ideas del Oriente, y de la cual se difundían nuevas ideas hacia el Occidente. La historia de la literatura del mundo sale de esta sola novela.”

 

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