Emily Davison: La otra cara de la sociedad británica

Posted on junio 1, 2013

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Es casi un requisito de todas las culturas establecidas llevar dentro de sí contradicciones profundas. El próximo 4 de junio dos aniversarios mostrarán que el Reino Unido no es una excepción. En Londres habrá  un oficio en la Abadía de Westminster para celebrar el 60 aniversario de la coronación de la Reina Isabel II y al mismo tiempo, a unos 25 kilómetros del capital, en el pueblo de Epsom, se desvelará una obra de arte para conmemorar el centenario de la muerte de la sufragista Emily Wilding Davison.

La Reina Isabel IIA los 87 años, la Reina Isabel es la segunda monarca británica que más tiempo lleva en su cargo después de la Reina Victoria. Por el contrario, Emily Davison murió a la edad de 40 años, después de una turbulenta carrera política de apenas 7. La una encarna un país de tradición, estabilidad e insularidad, la otra, un país creativo, indignado y volcado hacia el exterior.

Como los medios de comunicación siempre se sienten atraídos por el espectáculo, supongo que la imagen del día será la de un país tradicional. Sin embargo, es exactamente esta imagen la que Emily Davison, como prototipo de mujer indignada, supo aprovechar y pervertir.

Emily Davison Derby 1913 comparacionHace cien años, esta defensora del voto femenino utilizó uno de los eventos más tradicionales en el calendario deportivo británico para captar la atención del mundo con un acto tan perturbador como peligroso.

A las 3:10 de la tarde del 4 de junio 1913, Emily Davison se deslizó por debajo de la verja del
hipódromo de Epsom durante el célebre Derby. En medio de una manada de caballos de carreras al galope, intentó colgar el banderín de las sufragistas en el caballo que pertenecía al Rey Jorge V (el abuelo de la reina actual). La tragedia que siguió se registró en una película del British Pathé News y se propagó rápidamente por todo el mundo.

El Derby de 1913 - British Pathé News

La protesta captó la atención del mundo no solo por su aspecto inquietante sino también por la relevancia internacional de la causa que destaco. Como en la actual crisis financiera mundial, a principios del siglo XX existió un déficit democrático frente a una nueva realidad económica. En un número creciente de países, las mujeres trabajadoras contribuirían cada vez más a la producción de la riqueza pero se les negó el derecho al voto.

Votes For WomenPor eso, si la proclama del 15-M, “¡Que no nos representan!”, tuvo cierta reverberación por el mundo en 2011,  el eslogan de las sufragistas: “Votes for Women” (El voto para las mujeres) lo tuvo todavía más en su época.

Emily Davison y las sufragistas eran igual de conscientes de las oportunidades ofrecidas por los nuevos medios de comunicación que el movimiento 15-M. Sabían que el crecimiento de la prensa popular y del uso de la foto y la película, les daban nuevas posibilidades de protestar.  Un siglo antes de que el panfleto ¡Indignaos! de Stéphane Hessel proclamara que “Crear es resistir; resistir es crear”, las sufragistas ya lo habían puesto en práctica.

Una sufragista encadenadaMoneda con el eslogan sufragistaPara aprovecharse de las nuevas oportunidades fotográficas se encadenaban a edificios del gobierno, desfiguraban monedas, incendiaban buzones de correo  y se escondían en el parlamento: las dos últimas formas de protesta inventadas por la propia Emily Davison.

Además, sabían explotar la tendencia emotiva de la nueva prensa popular. En 1909, Davison fue una de las primeras sufragistas encarceladas en comenzar una huelga de hambre para lograr el estatus de prisionera política. La alimentación forzada de una sufragista en huelga de hambreAunque ya se había utilizado el ayuno como – método de protesta hace siglos, fueron las sufragistas británicas quienes revivieron su uso en la era moderna. En pocos años las sufragistas estadounidenses y los republicanos irlandeses habían adoptado la misma táctica seguida por Mahatma Gandhi en los años 30 y hasta nuestros días por los disidentes cubanos y los presos de Guantánamo.

Sin embargo, fue en el momento de su muerte cuando Emily Davison dejó su contribución más icónica al activismo popular. Al elegir el hipódromo de Epsom, se convirtió en la primera persona en los tiempos modernos en utilizar un evento deportivo para una protesta política. El saludo Black Power en los juegos olímpicos de 1968En los años siguientes sucedería el boicoteo de eventos deportivos del antiguo régimen del apartheid en Sudáfrica y numerosas protestas durante los juegos olímpicos como el saludo Black Power en 1968 o las interrupciones del relevo de la antorcha olímpica en 2008

Es verdad que esta primera indignada pagó un precio altísimo por su activismo. Antes de su muerte ya se le había encarcelado nueve veces y había sufrido la alimentación forzada en 49 ocasiones. Pero cinco años después de su muerte, las mujeres mayores de 30 años ganaron el derecho a votar; un derecho extendido a todas las mujeres británicas en 1928.

Emily DavisonAsí que, en el momento en el que el Reino Unido se prepara para celebrar el 60 aniversario de la coronación de la Reina Isabel II, el centenario de Emily Wilding Davison nos recuerda que las contradicciones aparentes de una sociedad pueden servir para darla más fuerza.

O en otras palabras, que la supuesta estabilidad del Reino Unido no viene solo de sus monarcas octogenarios sino también de gente normal que tiene el coraje y creatividad necesarios para lograr cambios cuando la sociedad no puede más.

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