¿Qué hace de verdad tu banco? – Un test online

Posted on marzo 28, 2013

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En los últimos meses he quedado impresionado por algunas similitudes misteriosas entre la crisis financiera que experimenta España y la de mi propio país, el Reino Unido.

Es cierto que el Reino Unido no está en el euro y tiene su propio banco central pero en otras cosas los dos paises se parecen mucho. Por ejemplo, las economías de ambos están dominadas por los grandes bancos (el inglés HSBC y el español Santander son las segundas empresas más grandes en sus países respectivos). Tanto el uno como el otro se han visto afectados por enormes burbujas inmobiliarias alimentadas por la especulación bancaria. Y ambos han respondido al posterior colapso de sus bancos más débiles con rescates masivos. (En el caso español,  37 mil millones de euros. En el británico, unos increíbles 145 mil millones). Después de haber optado por pagar los rescates con severos recortes en el gasto público, tanto el Reino Unido como España están sumidos en la recesión y en ninguno de ellos los bancos parecen dispuestos a prestar dinero.

Así que, nunca me ha parecido más pertinente la pregunta: ¿qué hace de verdad mi banco? He aquí un pequeño cuestionario con 9 preguntas para los curiosos. ¡Las respuestas te pueden sorprender!

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Si te ha sorprendido tu resultado, a continuación encontrarás respuestas cortas a las 9 preguntas del test. Y si tienes más curiosidad o, mejor dicho, paciencia, al final de este post podrás encontrar una sección de “explicaciones”. Responde a cada pregunta con más detalle y con enlaces a las fuentes pertinentes.

Respuestas al test:

1. Los bancos comerciales manejan cerca de 20 veces más dinero que el valor de todos los billetes y monedas en circulación. Verdadero

El uso creciente de la banca online y de tarjetas de débito significa que ahora entre el 95 y el 97% de todo el dinero simplemente se almacena en las bases de datos informáticas de los bancos comerciales como el Banco Santander, BBVA, Barclays o HSBC.

2. Los bancos actúan como una caja fuerte donde podemos guardar nuestro dinero. Falso

Los bancos comerciales de la zona euro sólo están obligados a mantener el 1% del dinero que depositamos. (En el Reino Unido ni siquiera se requiere eso). El resto se puede utilizar para otros fines. De hecho, ni siquiera somos propietarios del dinero en nuestras cuentas corrientes, porque cuando hacemos un depósito, el banco toma posesión legal del dinero y nos da un pagaré a cambio.

3. Los bancos sólo pueden prestar dinero si han recibido ahorros suficientes. Falso

De hecho, los bancos comerciales pueden prestar mucho más dinero del que se ha depositado en ellos. Esto se debe a que los bancos pueden prestar una parte de cualquier depósito. El préstamo se convierte en un nuevo depósito en la cuenta bancaria del prestatario, desde donde el banco del prestatario puede prestar el depósito de nuevo. Según este proceso, cualquier depósito se multiplica de tal manera que efectivamente todo el dinero en circulación se puede considerar como crédito.

4. La cantidad prestada por los bancos comerciales no depende de la tasa de interés del banco central. Verdadero

En épocas de auge, la capacidad de los bancos para crear dinero de la nada mediante sus préstamos significa que no necesitan obtener préstamos del Banco Central Europeo o del Banco de Inglaterra, por lo que sus tasas de interés no son relevantes. En los malos tiempos, los bancos pueden pedir prestado al banco central, pero por lo general se guardan el dinero obtenido para mejorar sus balances en vez de prestarlo a otros.

5. El banco central puede aumentar o disminuir la cantidad de los préstamos al ajustar la cantidad de dinero que los bancos comerciales deben mantener en reserva. Falso

En realidad, los bancos se prestan exclusivamente sobre la base de su propia confianza en la capacidad del prestatario para reembolsar el préstamo. Por lo tanto, los bancos estadounidenses alimentaron un boom crediticio masivo antes de 2007 a pesar de una exigencia de reservas del 10%, cinco veces superior al 2% de la zona euro. Más recientemente, la bajada del Banco Central Europeo de su coeficiente de reservas a sólo el 1% tampoco ha aumentado el crédito bancario.

6. Los bancos prestan, si hay demanda suficiente. Falso

La demanda no determina el crédito bancario como sabe cualquiera que haya tratado de obtener un préstamo en la crisis actual. Los bancos tienen aversión al riesgo y racionan el crédito. Incluso en los buenos tiempos, prefieren conceder hipotecas que prestar a las pequeñas empresas ya que si un propietario de una vivienda no cumple, el banco puede recuperar la mayor parte del crédito al recuperar la posesión de la casa.

7. Los préstamos bancarios y la inversión privada siempre son más productivos que el gasto del gobierno. Falso

El objetivo principal de los bancos y los inversores privados es obtener altos rendimientos y no necesariamente invertir en la producción nacional del PIB. A menudo prefieren invertir en el extranjero o especular en los mercados de materias primas o inmobiliarias. Es por eso que la cantidad de dinero que circula en la zona euro y en el Reino Unido ha crecido mucho más rápido de lo que lo han hecho sus economías reales.

8. Si se obliga a los bancos a mantener más capital, les impedirá prestar excesivamente y se evitará la insolvencia. Falso

La creencia en la eficacia de las exigencias de adecuación del capital ignora el hecho de que los bancos comerciales son los creadores de dinero. Hacen ganancias cada vez que prestan y fácilmente se pueden dejar de lado algunos de los beneficios para aumentar su capital. Además, en tiempos de bonanza, todo el mundo tiene más dinero para comprar participaciones en los bancos, lo que también aumenta el capital del banco y por lo tanto le permite continuar con los préstamos.

9. Alrededor de una tercera parte de lo que hacen los bancos con el dinero lo ignoran incluso los reguladores. Verdadero

Los bancos realizan un número enorme de transacciones financieras que no aparecen en sus balances y, por tanto, están fuera del alcance de los reguladores. Este llamado “sistema bancario en la sombra” ahora representa el 30% de los activos de todas las instituciones financieras de la zona euro y casi dos veces el tamaño de la economía de la zona. (En el Reino Unido, representa el 25% y el triple del tamaño de la economía británica.)

¡Gracias por haber participado en el concurso!

 Si has encontrado alguna de mis respuestas poco convincentes, a continuación ofrezco explicaciones más detalladas e indicios que apoyan cada respuesta. Si simplemente te ha parecido enormemente deprimente toda la descripción de lo que hacen los bancos, ¡prometo que mi próximo post ofrecerá soluciones!

(Nota a los lectores: una de mis fuentes principales para este post ha sido el trabajo de Richard Werner. Es profesor de la banca internacional, ex economista jefe del banco de inversión Jardine Fleming y ex asesor del gobierno japonés.  Recomiendo su libro “Where does money come from? “)

Explicaciones

1. Los bancos comerciales manejan cerca de 20 veces más dinero que el valor de todos los billetes y monedas en circulación.

En el mundo actual se utilizan cheques, tarjetas bancarias y la banca online para los pagos grandes e incluso los pequeños. Esto sólo implica una transferencia electrónica de nuestro banco al de alguien a quien estamos pagando. El efectivo no cambia de manos, sólo los números en una base de datos informática. Además, las empresas, los gobiernos y otras organizaciones hacen enormes pagos electrónicos entre bancos todos los días. Según las cifras del Banco Central Europeo, el valor de los billetes y las monedas en circulación en el año 2007 representaba sólo el 5% de los 8.5 billones de euros en la economía de la eurozona. El dinero de nuestros bolsillos es sólo la punta visible del iceberg. La base invisible incluye el dinero en nuestras cuentas corrientes (técnicamente conocido como dinero M1), nuestras cuentas de ahorro (dinero M2), así como diversos instrumentos financieros más complejos, como los fondos del mercado monetario y los bonos (M3.) En el Reino Unido, los economistas del Banco de Inglaterra estiman que el efectivo representa aún menos: sólo el 3% de todo el dinero en circulación. Como ilustra el gráfico, esta base financiera, manejada por los bancos ha crecido de manera exponencial en la última década dejando atrás la importancia del dinero en efectivo.

Masa monetaria en la eurozona

2. Los bancos NO actúan como una caja fuerte donde podemos guardar nuestro dinero.

Los bancos comerciales como el Banco Santander, BBVA, Barclays o HSBC no tienen nuestro dinero a buen recaudo en sus cámaras acorazadas. Lo utilizan para otros fines. Bajo las reglas de la eurozona, el Banco Central Europeo exige a los bancos comerciales que mantengan un coeficiente de reservas del 1%, lo que significa que los bancos sólo están obligados a guardar 1 de cada 100 euros que depositamos, incluso si hemos ingresado ese dinero en una cuenta corriente. (El Banco de Inglaterra sólo administra un sistema de reservas voluntarias, sin ningún requisito mínimo). Ni siquiera somos propietarios del dinero en nuestras cuentas corrientes. Por ejemplo, si depositas 100 euros en efectivo en tu cuenta corriente, el banco toma posesión legal del dinero depositado y anota que te debe 100 euros. Esto se llama “un pasivo” y es esencialmente un pagaré. El banco tiene la obligación legal de reembolsar el dinero en algún momento en el futuro. Si en realidad tienen ese dinero cuando lo quieres, es otra cuestión, como se ha visto en la crisis actual.

3. La cantidad prestada por los bancos comerciales NO depende de la cantidad de ahorros que han recibido.

De hecho, hay muy poca relación entre el ahorro y los préstamos porque los bancos comerciales pueden prestar mucho más dinero del que se ha depositado en ellos. Como vimos en la explicación 2, los bancos de la zona euro pueden prestar el 99% del dinero que reciben como depósitos y los bancos británicos no tienen límite. Sin embargo, no es sólo un préstamo único, ya que cuando los bancos hacen préstamos crean un nuevo depósito en la cuenta bancaria del cliente que ha tomado prestado el dinero. El 99% de este depósito adicional puede ser prestado de nuevo y así sucesivamente hasta que un depósito inicial de, digamos, 1000 euros lleva a la creación de cerca de 100.000 euros en las cuentas bancarias del público. Los economistas lo llaman el “multiplicador monetario” y está tan generalizado que ahora es imposible distinguir entre un depósito de dinero “original” y uno de dinero que se ha prestado a alguien en algún momento. A todos los efectos, simplemente se crean los depósitos bancarios cuando los bancos acceden a prestar a un cliente. Por ejemplo, aunque el salario que depositamos en nuestra cuenta bancaria no sea un préstamo, es posible que nuestra empresa haya tomado prestado el dinero o algunos de sus clientes hayan pagado sus facturas a crédito. Por esta razón, economistas como Richard Werner sostienen que todo el dinero es efectivamente crédito, creado por los bancos comerciales.

(Para un ejemplo de cómo funciona el ” multiplicador monetario”, vea mi post “¿De dónde viene el dinero?”.)

4. La cantidad prestada por los bancos comerciales no depende de la tasa de interés del banco central.

En teoría, los bancos comerciales piden prestado al banco central y pagan su tasa de interés principal. Luego prestan el dinero a sus clientes a una tasa de interés más alta para sacar beneficios. Si esto fuera cierto, el banco central podría promover los préstamos bancarios con una bajada de su tasa de interés porque así haría un negocio de préstamos más rentable. Lo contrario sucedería si el banco central aumentara su tasa principal. En realidad, como hemos visto en la explicación 3, los bancos comerciales pueden efectivamente crear dinero de la nada al prestar a sus clientes y luego cobrarles intereses. En consecuencia, durante las épocas de auge, los bancos no tienen que pedir prestado al banco central y por lo tanto la tasa de interés que cobra es irrelevante para ellos. En los malos tiempos, como en la crisis actual, una bajada de la tasa de interés del banco central puede animar a los bancos comerciales a pedir dinero prestado. Sin embargo, los bancos no necesariamente prestan este dinero a otras personas. Por el contrario, a menudo simplemente guardan el dinero en sus propias cuentas para mejorar sus balances. Esto explica por qué a pesar de que el Banco Central Europeo ofrece ahora una tasa de interés de sólo 0,75% (el nivel más bajo de su historia) e inyecta miles de millones de euros al sistema bancario, los bancos siguen sin prestar a las empresas u hogares. La tasa del Reino Unido es aún más baja, un 0,5%, y se ha inyectado el equivalente a 430 mil millones de euros en el sistema bancario británico pero el resultado ha sido el mismo. Esta desconexión entre las tasas de interés y los préstamos de bancos comerciales desconcierta a los políticos e incluso algunos funcionarios del BCE y del Banco de Inglaterra, pero el problema se ha visto antes. La tasa de interés de Japón ha estado cerca del 0% desde 2000, pero el país sigue sumido en la recesión.

5. El banco central NO puede aumentar o disminuir la cantidad de los préstamos al ajustar la cantidad de dinero que los bancos comerciales deben mantener en reserva.

En teoría, la cantidad de dinero depositado que los bancos deben guardar en reserva (el coeficiente de reservas) debería determinar el monto que pueden prestar. Matemáticamente, un coeficiente de reservas del 10% implica que un depósito de 1000 euros se puede volver a prestar cerca de 200 veces antes de que lo que quede no sea digno de crédito (esto ocurre cuando los 1000 euros originales crean en los saldos bancarios un total de unos 10.000 euros). Si el coeficiente de reservas se redujera  a sólo el 2%, parte de los 1000 euros podría ser prestado alrededor de 1.140 veces, así creando mucho más dinero en las cuentas bancarias del público. Sin embargo, en realidad los bancos comerciales no esperan depósitos antes de hacer préstamos. Los depósitos bancarios son creados por los bancos puramente sobre la base de su propia confianza en la capacidad del prestatario de reembolsar el préstamo. Que los coeficientes de reserva tienen poco impacto en el crédito bancario se demuestra por el auge insostenible del crédito en Estados Unidos a pesar de tener un coeficiente de reservas cinco veces más alto (10%) que el coeficiente del 2% en la zona euro. Igualmente, la bajada del coeficiente de reservas del Banco Central Europeo al 1% el año pasado tampoco ha dado lugar a un aumento de préstamos en la eurozona. La falta de crédito en el Reino Unido es un ejemplo aún mejor ya que los bancos británicos no están sujetos a ninguna tasa de reserva obligatoria.

6. La demanda NO determina el crédito bancario.

Los bancos suelen afirmar que no prestan dinero porque no hay suficiente demanda. Pero, como sabe cualquiera que haya tratado de obtener un préstamo en la crisis actual, esto obviamente no es cierto. Según la teoría económica tradicional, si un cliente se compromete a una tasa de interés suficientemente alta, su banco le prestará el dinero. Sin embargo, en el mundo real, donde los prestamistas no tienen información perfecta sobre el grado de riesgo de los prestatarios, los bancos se preocupan más por perder todo su dinero a través de la morosidad que ganar algunos beneficios adicionales a través de una tasa de interés más alta. Por lo tanto, como el Nobel de Economía Joseph Stiglitz señaló hace 30 años, incluso en los buenos tiempos, los bancos prefieren racionar y asignar el crédito. Este poder de racionamiento tiene graves efectos sobre la economía.

Un ejemplo es que los bancos prefieren los préstamos hipotecarios a los préstamos a pequeñas empresas. Esto se explica porque si un propietario de una vivienda no cumple, el banco puede recuperar la mayor parte del crédito al apoderarse de la casa. En cambio, los dueños de negocios tienen la responsabilidad limitada por lo que el banco no siempre puede recuperar su dinero en caso de incumplimiento. Además, la evaluación del riesgo de prestar a una empresa es lenta y costosa. Esta preferencia por los préstamos hipotecarios no es sólo un fenómeno español. El gráfico a continuación muestra que durante los años de auge, 1997 a 2008, el Reino Unido también experimentó un gran aumento de los préstamos garantizados a los individuos (p. ej. hipotecas) y casi ningún aumento en financiamiento para actividades productivas.

Los préstamos netos de los bancos británicos por sector – millones de libras esterlinas

Los préstamos netos de los bancos británicos por sector - millones de libras esterlinas

7. Los préstamos bancarios y la inversión privada NO son siempre más productivos que el gasto del gobierno.

A menudo se supone que el capitalismo de libre mercado siempre asigna los recursos de manera más productiva. Sin embargo, como hemos visto en la explicación 8, los bancos no necesariamente asignan el crédito de una manera productiva. De hecho, el objetivo principal de los bancos y los inversores privados es obtener altos rendimientos lo que no implica necesariamente invertir en la producción nacional de PIB. Por ejemplo, a menudo prefieren invertir en el extranjero o especular en los mercados de materias primas o inmobiliarias lo que simplemente infla los precios. Esta inversión improductiva se ha traducido en un crecimiento de la cantidad de dinero en la economía que ha superado ampliamente el crecimiento económico real. Por ejemplo, entre 2001 y el inicio de la crisis en 2008, la masa monetaria en la zona euro aumentó en un 85%, pero en el mismo período el PIB sólo aumentó en un 30%. En el Reino Unido, la masa monetaria ha crecido mucho más rápido que el PIB desde los 80. Por supuesto no hay nada que garantice que el gasto público sea más productivo. Sin embargo, por lo menos los gobiernos tienen poco incentivo para invertir en activos existentes, son más propensos a invertir en infraestructura y tienden a gastar de una forma redistributiva, beneficiando a la población con bajos ingresos que gasta más en la economía real.

8. Incluso si se obliga a los bancos a mantener más capital, SEGUIRÁN prestando excesivamente y exponiéndose a la insolvencia.

Las normas internacionales establecidas por el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea exigen a los bancos que dejan de lado una cierta cantidad de capital cada vez que hacen un préstamo. (Esencialmente, el capital de un banco se compone de los beneficios no distribuidos y dinero de inversores, incluyendo a los accionistas.) La idea es que si los bancos no pueden recuperar el dinero prestado, tienen suficientes fondos propios como para absorber las pérdidas. En 2010, se aumentó la cantidad de capital que los bancos debían guardar del 2% al 7%, aunque desde entonces se ha suavizado la aplicación de la nueva norma. Sin embargo, estos llamados “requisitos de adecuación de capital” son ineficaces porque ignoran el hecho de que los bancos comerciales son los creadores de dinero. Economistas como Richard Werner señalaron que los bancos ganan tanto dinero con los préstamos que fácilmente pueden retener algunas de los beneficios para aumentar su capital. Además, en tiempos de bonanza, todo el mundo tiene más dinero para comprar participaciones en los bancos, lo que también aumenta el capital del banco y por lo tanto le permite continuar con los préstamos. En otras palabras, mientras los bancos comerciales aumentan sus préstamos en sintonía, y siempre lo hacen en tiempos de bonanza, hay poco para contenerlos.

9. Alrededor de una tercera parte de lo que hacen los bancos con el dinero lo ignoran incluso los reguladores.

Los bancos realizan un número enorme de transacciones financieras que no aparecen en sus balances y, por tanto, están fuera del alcance de los reguladores. Esto se conoce como el “sistema bancario en la sombra” (Shadow banking system en inglés)  y un ejemplo de ello es la invención por parte de los bancos de “la titulización” en la primera década de 2000. La titulización es la venta de un préstamo, o un paquete de préstamos, y el traspaso del riesgo a otra persona a cambio de dinero. Al quitar los préstamos del balance del banco, se puede crear capacidad para la concesión de nuevos préstamos, sin salirse de los ratios de capital requeridos. (Esto es otra de las razones por las que “los requisitos de adecuación de capital”, discutidas en la explicación 8, son ineficaces.)

El peor ejemplo de titulización fue la venta de paquetes de hipotecas que incluyeron una gran cantidad de hipotecas de alto riesgo, que causaron pérdidas masivas cuando los precios de las casas en Estados Unidos se derrumbaron en 2006. Como nadie sabía exactamente lo que estos paquetes de préstamos contenían, los bancos dejaron de prestarse entre sí y el sistema bancario estuvo al borde del colapso. Como sabemos, sólo las inyecciones colosales de dinero de los contribuyentes para rescatar a los bancos salvaron el sistema. Pero este hecho tuvo un precio terrible. No sólo el endeudamiento público y la deuda nacional se dispararon dando lugar a severas medidas de austeridad, sino que la confianza fue restaurada en el mismo sistema que causó la crisis en primer lugar.

Ahora, el sistema bancario en la sombra está creciendo de nuevo y moviéndose de EE.UU. a Europa. Un informe reciente de un grupo de reguladores y banqueros centrales estima que sólo ahora en la zona euro tiene un valor de 22 billones de dólares (17 billones de euros). Representa el 30% de los activos de todas las entidades financieras de la zona y casi dos veces el tamaño de la economía de la Eurozona. En el Reino Unido, el sistema bancario en la sombra vale 7 billones de euros, el 25% de todos los activos financieros y el triple del tamaño de la economía. La Comisión Europea ha prometido un plan para regular el sistema esta primavera, pero no te hagas ilusiones. Todavía hay desacuerdo sobre en qué consiste y continuamente se están inventando nuevos esquemas para evadir los controles.

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