Los británicos no son los únicos que no saben integrarse en Europa

Posted on enero 30, 2013

2



El reciente anuncio de un posible referéndum sobre la retirada del Reino Unido de la Unión Europea ilustra las tensiones creadas por el intento de lograr una mayor unión fiscal y política. Como inglés que ha vivido en España durante muchos años, no comparto la estrechez mental de algunos de mis compatriotas. Sin embargo, los británicos no son los únicos ciudadanos de la UE con un comportamiento poco europeo.

Mi artículo anterior insinuó que la globalización puede estar socavando medio siglo de creciente comercio intra-europeo que ha servido para unir las naciones de la UE. En consecuencia, este artículo va más allá de los indicadores de europeísmo puramente comerciales para examinar si los ciudadanos de la UE han logrado conocerse mejor a través de los viajes y la comunicación.

SalidasEs sorprendente observar que hace apenas 15 años muchos no íbamos de vacaciones en absoluto.
Según una encuesta realizada por Eurobarometer, sólo la mitad de los ciudadanos de la UE se fue de vacaciones en 1997 y sólo el 43% de ellos viajaron al extranjero. En 2009 un estudio similar mostró que el 63% de los europeos fueron de vacaciones y más de la mitad de ellos se fue al extranjero. Sin duda, el aumento del poder adquisitivo y la llegada de las aerolíneas de bajo coste han ampliado nuestros horizontes pero la pregunta es: ¿esta pasión por viajar nos ha hecho más europeos?

Durante muchos años, la mayoría de los europeos que viajaban al extranjero preferían visitar otro país europeo. Según la encuesta de Eurobarometer, en 1997 el 44% de los turistas de la UE visitaron otro país de la Unión y sólo 1 de cada 10 turistas salieron de vacaciones fuera de la Unión Europea.
Turistas en marruecosSin embargo, 15 años más tarde, sólo el 29% de los turistas europeos se tomaron sus vacaciones principales en otro país de la UE, con 1 de cada 5 prefiriendo dirigirse más lejos. De hecho, en 2008, antes que la crisis golpeara a Europa, 1 de cada 4 turistas transitó fuera de la UE. Por lo menos en términos de turismo parece que estamos cada vez más internacionales, pero no necesariamente más europeos.

Como muestra el siguiente gráfico, luxemburgueses, malteses y belgas son los más europeos en su planes de vacaciones, mientras que los griegos, búlgaros y portugueses son los menos europeos. De hecho, los mediterráneos en general – incluyendo a los españoles y los italianos – prefieren quedarse en sus propios países que visitar otro país de la UE.

Destino de las vacaciones principales de los ciudadanos de la UE en 2009

Por supuesto, no hay que simplificar la relación entre turismo y europeísmo. Si el tomarse vacaciones en otro país de la UE realmente hace a los ciudadanos más europeos, el 34% de los británicos que visita otro país de la Unión convertiría al Reino Unido en un país más europeísta. ¡Claro, a menos, que uno se crea que el contacto real con otros países europeos, es inversamente proporcional a los niveles de entusiasmo por Europa!

Reconozco que este argumento es un poco travieso. Ir de vacaciones a un país extranjero no significa necesariamente llegar a conocer a su gente o su cultura. Turista británicoTomamos como ejemplo los millones de turistas británicos que regresan de España cada verano sólo con un caso grave de quemadura de sol y una resaca. Obviamente, para conocer el país hay que entender más que el comentario ingles de un partido de fútbol en la tele de un pub en Benidorm.

La incompetencia lingüística de mis compatriotas es legendaria, pero lo que es sorprendente es el bajo nivel de conocimiento de los idiomas entre los europeos en general. Según un sondeo realizada por Eurobarometer el año pasado, entre los países más grandes de Europa, sólo el 51% de los franceses dijeron que podían conversar en otro idioma, seguidos del 46% de los españoles, el 39% de los británicos y el 38% de los italianos, con lo que el promedio de la UE bajó a sólo un 54%.

Cuidadanos de la UE capaces de hablar al menos un idoma extranjero

 Por supuesto, se puede dudar si la autoevaluación de competencia lingüística tiende a exagerar la capacidad real de estos ciudadanos. De todas formas, incluso esta autoevaluación de competencia lingüística no se ha mejorado en los últimos siete años. De hecho, como muestra el grafico siguiente, entre 2005 y 2012, el porcentaje de ciudadanos que afirmaba poder hablar otros idiomas se ha disminuido ligeramente.

Idiomas extranjeros hablados por los ciudadanos de la UE

 Los que opinan que una mayor unión política es inevitable parecen ignorar las barreras lingüísticas del contente. Desde luego, es difícil imaginar un alto nivel de participación del público en una campaña electoral, donde los votantes sólo pueden juzgar a los candidatos presidenciales a través de la traducción simultánea o subtítulos.

Por supuesto, una solución sería que la Unión Europea adopte una sola lengua oficial en lugar de 23 pero, como señalan los investigadores del Eurobarometer, no hay acuerdo sobre qué idioma sería.

De hecho, las barreras lingüísticas del continente son, quizás, la principal razón por qué los ciudadanos de la UE no han logrado desarrollar otros elementos vitales de una clara identidad europea, como mostraré en mi próximo y último artículo sobre el tema.

Anuncios