Quitando hierro a La Dama

Posted on enero 11, 2012

2



Como un inglés de cierta edad viví mi adolescencia y juventud durante los años 80 de Thatcherismo. Por eso, tenía mucho interés en ver la película recién estrenada, La Dama de Hierro (The Iron Lady). 

Un caso de amnesia

Primero, hay que decir que Meryl Streep ofrece una interpretación excelente de la ex primera ministra británica; ahora octogenaria y luchando contra la demencia. Sin duda, es una enfermedad que merece más la atención del cine. Pero al ver la película hay algo que me preocupa. Me ha dejado con la impresión de una mujer que no recuerda como era, pero más grave, una película que tampoco recuerda.

Winston y Margaret

Ya existe un debate furioso en el Reino Unido sobre planes para dar a Margaret Thatcher un funeral del Estado pero al ver la película uno apenas entendería porque. Hay que tener en cuenta que un funeral del Estado es algo que no se ha concedido a un político británico desde el de Winston Churchill en 1965.

Es verdad que a su manera la película intenta dar algunos argumentos, hasta incluso resaltar algunas similitudes con el famoso líder de tiempos de guerra. Por ejemplo, el titulo de la película es un apodo que le dio la prensa soviética por su firmeza contra el comunismo y hay una sección relativamente larga sobre su protagonismo en la guerra de las Malvinas.

Pero vamos a ser claros. La importancia de Thatcher no puede ser su papel en el derrumbe del bloque comunista ni su pequeña aventura en el Atlántico Sur: el primero fue más bien obra de Gorbachov y Reagan y el segundo no era exactamente la segunda guerra mundial.

Cuéntame como paso

La película también resalta el conflicto social que vivía el Reino Unido en los 80, pero de manera comprimida y confusa como si fuera una versión británica de la canción malísima de Billy Joel “We Didn´t Start the Fire”.

Me temo que la amiga española con quien vi la película no se enteró de nada y eso es una pena porque se perdió un contraste significativo. Mientras España desfrutaba de los beneficios económicos y sociales de su primer gobierno socialista post-Franco, los británicos vivían el nivel de paro más alto desde los años 30, una huelga de mineros que duraba casi un año y disturbios violentos en más de una docena de ciudades. (Yo era estudiante viviendo en la zona deprimida de Toxteth en Liverpool y casi perdí todos mis bienes cuando incendiaron la calle a lado)

¿Qué ha hecho la Thatcher por nosotros?

Pero en fin, La Dama de Hierro es una película destinada al público internacional y lo que más le falta es un concepto de la importancia de Margaret Thatcher no solo para británicos pero para españoles y los demás del mundo.

Aquí no tengo el espacio (ni la capacidad) para un análisis exhaustivo de la carera política de La Dama. Sin embargo, dados los tiempos en que vivimos, quiero resaltar un aspecto de su trayectoria política que apenas está tocado por la película: su contribución a la actual crisis financiera.

La Gran Explosión

Hace casi exactamente 25 años, en octubre 1986, el gobierno de Margaret Thatcher introdujo el “Big Bang”. Se denomina así la revolución y desregulación del mercado financiero de Londres y que afectó posteriormente a las reformas de los principales mercados financieros en otros paises. Una parte de esa reforma era la eliminación de las barreras entre las empresas de corredores de bolsas  o traders, los bancos y las empresas de asesoramiento financiero. Es decir, fermentando el conflicto de interés que nos llevo a la especulación rampante y a la crisis financiera actual. Es de notar que incluso los Estados Unidos no eliminaron  estas barreras hasta 1999 cuando la ley Glass-Steagall – en vigor desde la gran depresión – fue derogada. No soy economista, pero para los que quieren saber más les recomiendo este articulo en El Observer.

Como enterrar el hacha de guerra

En fin, la historia es la historia. Pero a nosotros los británicos todavía nos toca decidir si la Baronesa Thatcher merece un funeral de Estado. Los argumentos pro y contra son antiguos y probablemente irreconciliables. Sin embargo, hace un par semanas vi una propuesta que tiene el merito de apelar al sentido de humor británico; algo que espero que todavía tengamos en común a pesar del legado de Thatcherismo. Se trata de una petición online al Gobierno británico con el texto siguiente:

“Para ser fieles al legado de la Gran Dama, el funeral de estado de Margaret Thatcher debería ser financiado y controlado por el sector privado (…) Los abajo firmantes creemos que la ex primera ministra no se merece nada menos y que esta opción es ideal para recortar el gasto público y demostrar los méritos del liberalismo económico auspiciado por la Baronesa Thatcher”.

Desgraciadamente los españoles y otras nacionalidades no pueden firmar la petición (un amigo estadunidense ya lo ha intentado).

Quizás más grave, dado el estado de las finanzas británicas, tampoco pueden contribuir al funeral la mayoría de las financieras de “La Dama de Hierro”. Casi todos son entidades públicos y de hecho, el UK Film Council, (también financiera del “Discurso del Rey”) fue abolido por el gobierno británico el año pasado a causa de la crisis.

Anuncios
Posted in: Cine, Historia, Política